Admiten haber amañado cinco partidos para favorecer a apostadores croatas
A menos de 500 días para el inicio del Mundial en el país, Alemania se ha visto sacudida por el mayor escándalo futbolístico de los últimos 30 años. El árbitro Robert Hoyzer, de 25 años, que estaba siendo investigado por el presunto amaño de algunos de los partidos que había dirigido en categorías inferiores y en la Copa de Alemania, estalló ayer y, a través de sus abogados, reconoció estar implicado en el arreglo de al menos cinco partidos que él dirigió para favorecer el cobro de suculentos premios en las apuestas realizadas sobre esos encuentros.
"Las acusaciones contra mí que se han hecho públicas estos últimos días son, en esencia, verdad", fue la confesión que el colegiado remitió ayer a través de sus abogados. El propio Hoyzer, en unas declaraciones al segundo canal público alemán de televisión, ZDF, advirtió que "hay mucha gente implicada".
EXPULSION Y PENALTIS
Una densa y compleja red de apostadores ilegales se perfila como responsable última de todo el asunto. Los tiros apuntan a una mafia croata de apuestas. La Fiscalía de Berlín --que el miércoles aceptó una denuncia penal en contra del árbitro por parte de de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y otra de una persona a título privado-- aseguró ayer que, según sus investigaciones, "no se podía descartar" que Robert Hoyzer hubiera "tenido contactos" con apostadores en un local de Berlín "principalmente frecuentado por croatas".
La mafia de apostadores croatas habría dirigido todos sus recursos, según las investigaciones, hacia los encuentros arbitrados por Hoyzer. La primera sospecha hacia ese colegiado saltó el pasado 21 de agosto, cuando se le acusó de favorecer al SC Paderborn, equipo de Segunda División, en el partido de Copa contra el Hamburgo, de Primera División. El Hamburgo ganaba por 2-0 cuando Hoyzer expulsó al delantero hamburgués Emile Mpenza y luego pitó dos penaltis, una claramente inexistente y otro dudoso, a favor del Paderborn, que acabó ganando por 2-4. La victoria del equipo de Segunda se pagaba 575 a 100 y la casa de apuestas Oddset informó a la DFB de que se habían registrado fuertes apuestas a favor del Paderborn. Al menos un afortunado apostador, curiosamente croata, se habría embolsado 500.000 euros, según publicó ayer el diario Bild .
El caso del Hamburgo-Paderborn no es aislado. El propio Hoyzer intervino en otros cuatro arreglos más. El vicepresidente de la DFB, Rolf Hocke, afirmó ayer que un árbitro asistente de Hoyzer en el partido de Segunda División Essen-Colonia, en octubre del pasado año, había sido amenazado por la mafia croata antes del encuentro. Otro colegiado berlinés, Dominik Marks, está bajo sospecha por su arbitraje en agosto pasado entre los equipos aficionados del Hertha de Berlín y del Arminia Bielefeld.
"Estoy muy arrepentido de mi comportamiento y pido disculpas a la DFB, a mis colegas los árbitros y a los aficionados", aseguró ayer Hoyzer, que podría haberse embolsado varios miles de euros por manipular los partidos que arbitraba.
El daño infligido al fútbol alemán es incalculable. "Para la Copa del Mundo, naturalmente, se trata de una catástrofe", aseguró Franz Beckenbauer, presidente del comité organizador del Mundial.