El gran complejo que agrupará, entre otras atracciones, casinos, hoteles, restaurantes, salas de conciertos y locales comerciales gozará de una excelente ubicación en Bezenye, localidad situada en la frontera entre Hungría, Austria y Eslovaquia. Esta triple frontera es considerada como un “triángulo de oro” por encontrarse cerca de importantes ciudades, como ser Viena, Budapest y Bratislava.
La ley sobre los juegos de azar de Hungría establece la cantidad y el tamaño de lo casinos que pueden funcionar en el país, así como los impuestos relacionados con cada una de las categorías. Sin embargo, el alcalde de Bezenye, Mátyás Schmatovich, indicó que "la nueva ley crearía una nueva categoría para los casinos de más de mil máquinas".
Schmatovich es uno de los principales impulsores de este proyecto y considera que esta es una oportunidad única para Bezenye, ya que una inversión semejante generará miles de puestos de trabajo e ingresos por los impuestos que pagarán los inversionistas.
El centro Euro-Vegas tendrá una capacidad para 35 mil personas y dará trabajo a unas 12 mil personas que atenderán diariamente a la enorme cantidad de visitantes esperada. Para su construcción se requerirá una inversión de unos 400 millones de euro y las obras se iniciarán en el verano del 2006. Se prevee que por lo menos uno de los hoteles y casinos esté funcionando ya el próximo año. Este primer complejo de casinos en Europa de estilo estadounidense emulará a los existentes en la capital mundial del juego. Los casinos de Euro-Vegas no serán los típicos de etiqueta, sino que serán informales, justamente como los de Las Vegas.