Funcionarios del Ayuntamiento y representantes de la Asociación de Hoteles y Moteles de la ciudad de Veracruz, están a favor de que se instalen casinos regulados en la ciudad de Veracruz por la gran cantidad de empleos y la derrama económica que dejarían a los gobiernos municipales, estatal y federal. En cambio, representantes de agrupaciones religiosas afirman que más que benéficos los casinos serían perjudiciales, porque fomentarán el vicio, la prostitución y habrá mayor delincuencia.
En el caso de la negociación Caliente, que opera diariamente en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, y en donde se juega y se apuesta a diversos juegos "permitidos" por la ley, al negocio muchos lo consideran como un casino aunque opera como casa de apuestas, pero hay que decir que las autoridades municipales rechazan ese concepto. Además, Caliente funciona con los permisos correspondientes expedidos por el gobierno federal y las autorizaciones de gobierno estatal y de los Ayuntamientos.
De acuerdo a indagaciones realizadas, esa negociación está autorizada por la Secretaría de Gobernación del gobierno federal y ambos son propiedad de la familia Hank Ronk, herederos del profesor Carlos Hank González, aquel importante político que fue, además, uno de los empresarios más ricos de México, una especie de antecesor de Carlos Slim.