En el mes de julio el casino de Tomares dejará de funcionar luego que Gobernación haya anulado la concesión debido a una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia. Al establecimiento de juego se le otorgan casi cuatro meses de plazo antes de que cierre sus puertas con motivo de encontrar una solución para los más de 300 empleados.
La historia de este casino comenzó ya de mala manera hace unos 10 años atrás y de la misma forma ha concluído. Cuatro empresas se habían presentado en aquel entonces para administrar el casino y la concesión final al Gran Casino de Aljarafe presentó ciertas irregularidades.
Se dice que la empresa del Casino de Tomares se adecuaba al Reglamento andaluz de Casinos, pero no a la nueva y vigente Ley de Sociedades Anónimas.
La Junta de Andalucía tendrá que ejecutar la sentencia del Tribunal Supremo y anular el proceso de adjudicación. La empresa Gran Casino Aljarafe dejará de operar el negocio, mientras la Junta prepara las nuevas condiciones para llamar a un nuevo concurso.