Washington apuesta a terminar con los juegos online
Casinos en línea y los juegos de azar en la red peligran en EEUU
Hoy por hoy existen aproximadamente 2400 portales de juegos por Internet, en los que se puede apostar al deporte profesional, jugar al poker o a la ruleta. En estos juegos, los estadounidenses gastan más de 6000 millones de dólares al año. Para evitar que los ingresos de las familias norteamericanas salgan del país en forma de apuestas, el Gobierno ha iniciado una “caza de brujas” donde una de sus víctimas fue David Carruthers, responsable de BetOnSports.
El problema es que la gran mayoría de estos casinos online se encuentran en países donde las apuestas en línea son legales, llamados “Paraísos fiscales”. Esto lleva a que los expertos apuestan a la intervención federal haciendo un intento de controlar el acceso a este tipo de negocios, según afirma el periódico “The New York Times”.
Nigel Payne, jefe de apuestas deportivas del portal Sportingbets, afirma que si los casinos 'on line' estuvieran regulados, "el Gobierno americano podría haber ingresado unos 900 millones de dólares en impuestos sólo el año pasado". Sin embargo, el Departamento de Justicia de los EEUU persigue estos negocios como organizaciones ilegales en base a una ley de 1961 que prohíbe el uso del teléfono o cualquier otro tipo de sistemas de comunicación interestatal o internacional para realizar apuestas.
Jim Leach, congresista republicano de Iowa, está promoviendo una nueva legislación para prohibir las apuestas de todo tipo, a través de Internet. Tras su aprobación por mayoría en el Congreso, ahora se encuentra rumbo al Senado para ser aprobada.